¿Soy el director de alabanza?

Recuerdo ese domingo con mucha claridad, tocaba la guitarra eléctrica en el equipo de alabanza de mi iglesia local, para la segunda reunión uno de los integrantes, el pianista tuvo un inconveniente familiar tan grave que tuvo que salir, el director de alabanza quién ese domingo estaba cantando y liderando al equipo pasó al piano y me dice: “vamos a enviar la guitarra eléctrica por la secuencia, toma la guitarra acústica y dirige el tiempo”, Yo no sé donde quedé, era algo que anhelaba en mi corazón pero que a decir verdad lo veía muy lejos aún, sobre todo porque no me sentía preparado para hacerlo. 

Por la gracia de Dios fue un tiempo maravilloso, el Espíritu Santo estuvo muy presente en ese lugar, de esos momentos donde lo percibes sin dudar, la iglesia adoró apasionadamente a su Señor y yo descubrí que había nacido para esto, fue de esos momentos donde eres obediente a una voz de autoridad que te da la confianza para  hacerlo aun cuando no crees estar listo, en mi caso el director sabía que tenía lo necesario, fue una mañana inolvidable para mi.  

Esto fue ya hace más de 10 años y en este tiempo he aprendido desde la experiencia, y el estudio bíblico la importancia de tener un corazón pastoral para servir a la iglesia desde la música y desarrollar la capacidad músical para hacer equipo y tener un grupo que suene de forma excelente y con ello generar un ambiente seguro, donde las personas puedan adorar al Señor con plena libertad. 

*Se busca buen músico con corazón pastoral

Las características de un director de alabanza son muy particulares y a decir verdad no tan sencillas de encontrar en una sola persona. (Por eso recomendamos tener un Pastor de alabanza y un Director musical, pero ambos podrían tener facultades y competencias en las dos áreas y generar un gran complemento).

Voy a atreverme a definir ambas por aparte y luego las sumamos para tener el concepto completo.

¿Qué es un buen músico?

“Entónenle un cántico nuevo de alabanza; toquen el arpa con destreza y canten con alegría.” Salmos 33:3 NTV

Es un excelente ejecutor de su instrumento, que entiende su rol y el de los demás del equipo dentro del contexto de la música de su congregación, que con su ejecución suma al ensamble, es capaz de memorizar mucho repertorio y siempre está estudiando algo nuevo para no dejar de creer. 

“Hagan lo que hagan, háganlo bien, como si en vez de estar trabajando para amos terrenales estuvieran trabajando para el Señor.” Colosenses 3:23 NBV

¿Qué es tener un corazón pastoral?

“Que todo lo que soy alabe al Señor;

con todo el corazón alabaré su santo nombre.

Que todo lo que soy alabe al Señor;

que nunca olvide todas las cosas buenas que hace por mí.

Él perdona todos mis pecados

    y sana todas mis enfermedades.

Me redime de la muerte

    y me corona de amor y tiernas misericordias.” 

Es una persona que entiende que el músico es un ser humano normal, como cualquier otro miembro de la iglesia local con virtudes y con errores por supuesto, que necesita ser pastoreado, cuidado, alimentado, guiado, alentado, mentoreado, escuchado, aconsejado y plantado en la comunidad para que crezca de una forma saludable y prospere en todas sus áreas.

Además hay algo especial con los músicos, por naturaleza tienen a ser más sensibles, dramáticos y tener una conexión directa con sus emociones, debemos hacer un hincapié en ayudarles a controlar y muchas veces sanar su alma para que den gloria a Dios desde su interior, enseñarles a tener una mente sumergida en la verdad de Dios que es su palabra.

*Hay algo más en este primer punto que me parece clave para dar conclusión: el director de alabanza debe ser una persona que inspire a los demás en excelencia y devoción, su vida debe ser un testimonio viviente de todo lo que quiere replicar en su equipo. 

Excelencia musical, ser un estudioso incansable de la música, siempre hay algo más por aprender; y ser un hijo apasionado por Dios, que sea evidente en los frutos de su vida pública, las raíces profundas que ha echado en el secreto del corazón de Dios. 

Ahora se como te sientes, estás abrumado al prever tal vez por primera vez, la gran responsabilidad y todo lo que implica asumir este rol dentro de tu iglesia local, pero quiero recordarte que si estás leyendo estas líneas, quiere decir que eres alguien que está interesado en aprender, en seguir creciendo para estar enteramente equipado para cumplir con excelencia y amor este ministerio al cuál somos llamados, no tengas miedo el temor paraliza, avanza y confía en Dios que con su infinita soberanía, te a venido preparando toda tu vida para esta temporada. Entonces, ¿Seguimos en esta aventura?